¿Por qué abrimos la boca cada vez que miramos al techo?
¿Por qué nos da tanta vergüenza quedarnos en calcetines cuando vamos a una zapatería?
¿Por qué todo el mundo, en algún momento de su vida, ha ido a mirar un escaparate, no ha calculado las distancias y se ha estampado con el cristal?
¿Por qué nos sorprende tanto que queme la arena de la playa, que nos ponemos a correr como locos gritando: "¡Quema, quema!"?
¿Por qué cuando un aparato eléctrico no funciona no se nos ocurre otra cosa que apretar con más fuerza el botón de encendido?
¿Por qué nos gusta tanto poner caras estúpidas en el espejo del ascensor?
¿Por qué cuando nos enfadamos nos cruzamos de brazos? ¿Qué ganamos con ello?
¿Por qué nos gusta quedarnos con las muelas cuando nos las quitan?
¿Por qué seguimos intentando sacar el correo por la ranura del buzón si sabemos que lo único que conseguimos es hacernos daño en los nudillos?
¿Por qué cuando nos llaman al móvil sentimos la necesidad irrefrenable de ponernos a andar de un lado a otro?
No hay comentarios:
Publicar un comentario